Consolas y Videojuegos Consolas y Videojuegos

Creado por Raúl Balanzá García




Los kazajos son uno de los múltiples grupos de nómadas túrquicos instalados en las estepas euroásiaticas desde al menos el s.XI. El origen del etnónimo es bastante oscuro. Se cree que proviene de un verbo qaz del antiguo túrquico, que significa “errar, vagar, deambular”, y que, por ende, designaría a individuos libres que iban de un lado a otro, tal vez en contraposición con los pueblos de agricultores sedentarizados.

Según otros autores el origen habría que buscarlo en la forma mongola khasaq, que designa al tipo de carreta que usaban los pueblos nómadas para transportar sus yurtas.

Otros, en cambio, lo relacionan con el verbo qazğan, documentado ya en el s. VIII en las inscripciones de Uyk Turan, y que podría traducirse como “obtener, ganar”, de modo que “kazajo” sería aquel que busca algún provecho o ganancia.

En cualquier caso, parece que en algún momento hacia el s.XIV se empieza a emplear como forma de autoidentificación de ciertos grupos de nómadas. Bhavna Dave en Kazakhstan: ethnicity, language and power afirma que “más que una categoría étnica, el término se refería simplemente a las personas que llevaban una vida libre y exenta de cargas, un estilo de vida asociado a los nómadas”

Según Martha Brill Olcott en su obra The Kazakhs, es a partir del s.XV, al calor del recién formado Kanato Kazajo, cuando se puede empezar a hablar de un pueblo kazajo lingüísticamente homógeneo, diferenciado de sus vecinos meridionales por una cierta unidad política y una vida económica basada en la ganadería de tipo nómada.

Olcott hace hincapié en ello: en esta época temprana, eran razones territoriales y políticas las que permitían distinguir a los kazajos de los pueblos de territorios limítrofes, sobre todo uzbecos, con quienes no había ninguna frontera lingüística abrupta.

Al principio de la dominación rusa, no obstante, es posible que los kazajos tuvieran algún tipo de consciencia étnica diferenciada, una identidad supratribal, que aunque leve, se podía fundar en sus lealtades de clan, y en el contraste con los kanatos uzbecos y con los ya muy rusificados tártaros.

Por cierto que la palabra kazak, de origen turco, ya existía en el antiguo eslavo oriental desde por lo menos el siglo XIV. Designaba a los agricultores itinerantes eslavos del sur de la actual Rusia, el origen de lo que más tarde se conoció como cosacos. De hecho cuando los rusos tomaron contacto con los kazajos a principios del s.XVIII, para diferenciarlos de aquellos, los llamaron kirguises, o “kirguises de la estepa”; mientras que lo que hoy conocemos como kirguises eran denominados “kirguises negros” o “kirguises de la montaña”. Esta denominación, fundada en la similitud que existe entre ambos pueblos, se mantuvo hasta los primeros tiempos de la Unión Soviética.

El kazajo se empezó a escribir a mediados del s.XIX, principalmente en textos religiosos y didácticos. La figura literaria más importante de ese periodo, y considerado padre de la literatura moderna kazaja, es Abay Kunanbayuli, quien sin embargo no pudo ver publicada su obra hasta entrado el siglo XX.